Aprendiendo a hacer... como? Haciendo

Fernanda Bernardin

Mi vida se ha expandido cada vez que me he atrevido a ir tras mi verdad.

Por años conecté con la idea de escribir mi propio blog. Se convirtió en una verdad que cada día era más difícil acallar con justificaciones sobre lo difícil que sería; lo complejo de reducir mi vida a un lápiz y un papel; qué hacer con el tema financiero; los detalles familiares, el desapego de mi vida actual, y hasta de mis propios miedos. La demora en dar ese SÍ a mi verdad, causaba una experiencia silenciosa de agonía que se extendía cada día que pasaba. Llegar a ese SÍ requirió de muchas preguntas, autoexploraciones, investigación, conversaciones, momentos de calles ciegas, e insomnio en la madrugada. Fue más largo y pesado el camino mientras no decidía… que una vez tomada la decisión. El peso de la espera comenzó a acumularse en todo mi cuerpo. Sí, literalmente comencé a ganar peso silenciosamente.

El proceso para finalmente dar ese sí, fue eso, un pro-ce-so. Tres pasos hacia adelante, cinco para atrás. Luego se invertía la proporción. Y así fue casi un Tango de varios años. Y en ese baile me iba transformando a raíz de cada exploración, profundización, decisión y acción. Cuando finalmente di un SÍ rotundo, irreductible e irrevocable… se liberaron las sincronicidades, las oportunidades, los contactos e ideas que estaban atascados y a la espera de ser activados. Las dudas y los miedos iniciales no son un freno. Son parte del proceso mismo. La aventura de escribir sobre inteligencia emocional  no inició el día que fui Coach ontotogico… inició el día que le abrí la puerta al deseo.   
Porque es en el hacer y el no hacer, en la frustración y la satisfacción, que evolucionamos.

¡Seguinos en nuestras redes!

Close Menu